De la ley y la justicia sé más bien poco. Pero lo cierto es que de mi propia justicia soy un estudioso consumado, aunque no sepa a ciencia cierta si sé mucho o poco.
Y es que considero que cada cual tiene su propio concepto de justicia, su propia forma y criterio para nombrar algo como justo o injusto.
Primero de todo es enfocar desde algún punto de vista el concepto de injusticia. Lo enfocaré desde mi propio punto de vista, que para eso éste es mi blog.
Yo llamo "injusto" a todo acto o situación que deja una sensación amarga dentro. Claro que si esto fuese así, esa sensación amarga se podría confundir fácilmente con otro sentimiento, como odio, resentimiento, tristeza, pesar, ira, etc. ¿Pero acaso no es que todos esos sentimientos nacen de concebir lo que para nosotros es una injusticia? Lo que, al fin y al cabo, es algo con lo que no estamos de acuerdo, algo que nuestra moral, ética e ideales rechazan. Algo que sentimos la necesidad, materializada o no, de cambiar, de arreglar, se poner en su sitio, de dar orden. Y es que todo sentimiento e ideas en nuestro interior tienden a asentarse, a buscar un equilibrio, a buscar un orden interno. Hasta los más caóticos, sí. Que no se trata de juzgar cómo debe de ser ese orden, porque lo ordenado para alguien es desordenado para otro; así como los diferentes conceptos de justicia. Por eso creo, así a bote pronto, que nadie puede estar tranquilo y complacido con un gran cáos dentro de si; siempre buscará erradicarlo, por más que, incluso, se disfrute de dicha situación caótica; pero ése es ya otro tema.
Por poner un ejemplo en lo que son dos extremos opuestos de una percepción de injusticia: Alguien ve como asesinan a un inocente, lo vejan o le hacen daño; ese alguien siente que para él eso es una injusticia. También, claro está, siente que la victima es inocente según su percepción. Y según las dos percepciones anteriores da forma a su concepto de justicia basándose en que para él es injusto que se haga daño a un inocente. Por otro lado, tenemos a un individuo que es detenido, juzgado y condenado por terrorismo, ha matado a dos personas. Éste individuo genera un sentimiento de ira contra el sistema que lo ha encarcelado; algo en su interior que le duele y pesa, algo que siente que tiene que arreglar; y entonces siente que querría matar a algún integrante del sistema por considerarlo su enemigo, enemigo de su justicia. Y cuando al principio he hablado de "extremos opuestos", ha sido desde mi propia concepción de justicia. Así que ya vamos viendo como se relativiza esto.
En definitiva. Lo que intento decir es que cada cual, por un camino u otro, intenta, consciente o inconscientemente, dar orden a su interior. Sólo es que ahora lo hemos llamado "justicia". Más egoísta o menos, más enfocada al interior o al exterior (empatía). Pero justicia al fin al cabo. La búsqueda del equilibrio por unos medios u otros. Según distintos tipos de necesidades y mecanismos que conforman y definen lo que cada uno de nosotros somos.
Entonces. ¿Quién dijo que justicia solo hay una?
Y este tema, como tantos otros, es tan abstracto que simplemente se reduce a un mero problema de definición. Un juego de palabras. Si no es así, ¿por qué me siento tan gilipollas ahora?
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