A veces es difícil saber si algo es beneficioso o dañino. Encontrar el justo equilibrio es complicado.
Creo saber que sacar los sentimientos que tengo ahora dentro no me va a hacer bien. Que no es el modo adecuado. Que no se ajusta al "método", sino que va contra él. Que me conviene olvidar, mitigar, distraerme. Enfriarlo.
Pero se me escapa de dentro, me comprime el pecho, necesito liberarme de esto de algún modo. Necesito dejar de ahogarlo en mi interior. Porque me deja sin aire.
Y con temor a que sea contraproducente. Ahí va.
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Y aquí llegó. Como llegaste tú, sin avisar. Energía, alegría para una vida apagada. Un soplo de aire fresco. ¡Que digo un soplo! Un vendaval. Un pequeño huracán.
Disimulando, como si no fuese contigo la cosa. Neutra, como la lejía. Burdo intento de ocultarte. Ni siquiera detrás de esas grandes y oscuras gafas de sol. Yo lo sabía. Yo te veía. Pero aún así me arrasaste. Como cuando te conoces la teoría, pero te puede la práctica.
Me la jugué. Y me ganaste. Te ganaste mi atención, mis tonterías, mis bravuconadas, mi ilusión. Me ganaste, justamente, el corazón.
Yo lo sabía, repito. Yo te veía, cuando podía. Yo te soñaba, y te colaste en mi realidad.
Ahora ya no hay sueño que valga. Ahora me dejas sentimientos que hacen que me sienta absurdo recordando pérdidas pasadas. Que a ti sí me duele perderte. De verdad, sin autoengaños.
Que por ti me siento en estos instantes vivo. Sea como sea, pero vivo. Que te robo las palabras, como te robaría el alma en un atardecer entre las olas del Mediterráneo, y te digo que por ti..., siento, luego existo.
Tú sí mereces la pena. Y nunca mejor dicho.
Ahora ya no eres "my weapon", pero siempre serás una magnífica arma para seguir luchando. Tú y lo que me dejas. Amor de verano. Y digo, amor.
Me guardaré de tu cara, que me merma las facultades. Me guardaré de tus ocurrencias que me hacen admirarte. Me guardaré de tu piel, que me hace desearte. Me guardé hace poco, poco antes de marcharnos, de susurrarte dos palabras. Hoy no me guardo de nada, y esas dos palabras, al viento las lanzo.