jueves, 16 de mayo de 2013

Cenizas de Mayo

Parece que me quedé en el día 2 y no fui capaz de llegar más lejos. Me sorprende lo increíble de mi constancia... 
Han sido días muy complicados. De los que pasan desapercibidos para mi entorno.
Cuesta más llevar las cosas en silencio. Pero desde siempre me ha costado hablar desde más medio que es éste, el de las letras.
Da igual, no son excusas, en el día 2 me quedé. Algunas cosas han cambiado lo suficiente como para no seguir con la cuenta; sin embargo, otras siguen tan inmutables que, de igual manera, sigue siendo absurdo contar pasos en el sitio.

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Y ahora, hablemos de mayo.

 Vaya mayo extraño. Extraño porque quizás no recordemos que otras tantas veces fue igual que éste de 2013. Pero sigue extrañándonos que de repente estén muriendo los días en su mismo ecuador con esta forma de lluvia, frío, rayos, truenos y granizo. ¿Una agonía o simples quejas de una primavera que se revela desesperada? 

Ahogando su esencia, matando sus flores. ¿Purificándose? Es posible, pero sólo dependerá de como amanezca mañana, y no de cómo muera hoy. Porque no es hoy que muere mayo, llega hasta su día 31, y se hace eterno perpetuando su semilla. Como las flores...

Como las flores, vamos muriendo. Reconocer la vida, en cada gesto, en cada taza de té...

No para de llover. Mayo sigue llorando. 

Igual lloraba yo, como mayo, cuando era pequeño. Berrinches y más berrinches. Incapaz de parar. Sin consuelo. Extenuado acababa.
Y ahora, como si hubiese agotado y despilfarrado mi reserva de lágrimas, no hay modo de que me sea fácil llorar.
Doy fe de que lo ansío, de que lo busco, de que intento provocarlo, de que me esfuerzo por desahogarme. Pero nada. Aunque estos días atrás y en especial hoy, he roto. Me he roto. Tan liberador ha sido que me he quedado con necesidad de más. Al menos se ha abierto una grieta, una brecha; y desde ahí será más fácil romper esta incómoda carcasa que no me deja respirar como quisiera.

En fin. Demasiado movido este año y demasiado parado también. Demasiados errores conocidos. 
No voy a omitir que con bastante cosas positivas me he quedado. Y he disfrutado. Me llena de vida saborear cada buen sentimiento que ha sido la vida capaz de sacar de mi corazón. Aunque hoy me lo esté cobrando. Pero lucho por encontrar esa serenidad y paz que me permita usar todo eso como una buena arma, y no como rabia descontrolada. Que me guíe y no me pierda. Que si me pierdo me encuentre. Que si me encuentro, me encuentre con ella. Ella que no sabe quién soy yo, y yo que sepa que es ella. 

Y parece que hablo como si el año terminase y estuviera haciendo balance. No es el año lo que termina, pero espero que terminen hoy muchas cosas, de las que hechas cenizas, y en su misma esencia, nazcan otras que anhelo.

Que mayo no se quede aquí. Que renazca mañana. Aunque llueva. Aunque se caiga el cielo.


Mayo.













2 comentarios:

  1. http://www.youtube.com/watch?v=dcpsEO7zdGM

    Que algunos días, de Mayo son, más lluviosos que los de Abril...

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