...., pero lo cierto es que desde hace unos días todo trato con toda mujer apta para el flirteo con un tío de veinticinco años me viene produciendo cierto malestar. Me asquea sobremanera, hace que se me forme un nudo en el estómago entre la pesadumbre más profunda y la desgana total. La simple idea de mantener una conversación con el mínimo atisbo de intención de cortejo con una persona del sexo opuesto hace que caiga en el más oscuro pozo (lleno de fluidos vaginales) de pesimismo. Me dan ganas de vomitar, literalmente. Es decepción, es desesperanza de encontrar algo buscado con anterioridad en las féminas.
Antes de seguir, me gustaría dejar algo claro: primero, no me estoy replanteando mi sexualidad, aunque me dejaría acariciar por un osito bigotudo de metro noventa antes que hacer de pavo real frente a cualquier mujer; segundo, que espero que nadie se sienta ofendida, esto es algo que me pasa a mí, es mi problema, no estoy diciendo en absoluto que me den asco las mujeres ni que sean dignas de dar asco. Es la forma en la que yo percibo ahora mismo el tema este de la interacción hombre-mujer con intenciones oscuras. Vamos, que no hay ni puta gana, que estoy en plan ameba. Y no, no es una forma de atraer chochetes aprovechando esa manía femenina de calentar rabos cuando hay otra tía de por medio o estamos asexuales (mitos urbanos, y no tan mitos). Vuelvo a pedir perdón.
De esas veces que dices "no quiero saber nada de tías, ni para echar un polvo", y no te lo crees ni tú. Que, aunque la intención es buena, al final el universo (vosotras) conspiráis para no hacer posible el plan. Así que no sé por qué me estoy arriesgando a hablar demasiado para que se me joda... Pero bueno, esta vez lo digo de verdad, que no digo que lo vaya a conseguir, ni siquiera me lo planteo, solo digo que esta vez si que me doy pena a mí mismo cuando me encuentro sumergido (fluidos..) en dichas situaciones nombradas anteriormente. Supongo que tengo que recuperarme de un listón tan utópico y alto que me ha acabado reventando los dientes.
En fin, que antes de seguir soltando más payasadas voy a acabar redimiéndome (si puedo). Porque para mí la mujer es un ser maravilloso, un regalo divino. Sin ellas esta vida no tendría sentido, no seriamos hombres, seriamos animales. Y yo más que nadie las he necesitado siempre. Ellas, mi gran debilidad.
Ya se me pasará la cosa esta, no creo que dure mucho, porque no soy una mujer, soy un necio hombre.
Dejando el listón alto siempre hay tiempo de bajarlo.... :P
ResponderEliminarEso sí, cuando pases tu momento ameba.
O me bajo yo para que parezcan más altos xD
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